¿Estás bien?

Ésto es lo que le tendríamos que preguntar siempre a los niños cuando se caen, en mi opinión.

Los primeros años de vera, cuando se caía la animaba, a levantarse, le decía que no pasaba nada, que era valiente y fuerte, … nunca me había sentido cómoda con eso, pero era lo que me habían enseñado otras madres, comentarios como ‘no hagas un drama’, ‘dile que no pasa nada’… pero… ¿por qué? ¿a caso si nosotros nos caemos, no preferimos que simplemente nos pregunten?… ¿estás bien?… yo al menos lo agradezco.

Al cabo de un tiempo, leí sobre éste tema, y me hizo reflexionar. ¿Por qué actuamos diferente con los adultos que con los niños en estos casos? No creo que ocultando su dolor, minimizando el daño, el susto o lo que sea los estamos haciendo más valientes, ¿no?. Al contrario, creo que estamos enseñándoles a esconder sus emociones, ellos aprenden que si se caen no se pueden quejar… ¡cómo no se van a poder quejar! y ¡pueden llorar!, se han asustado o hecho daño y ese dolor tiene que verse reflejado, y no pasa nada.

El otro día, vera se calló en la calle, conozco su mirada de susto, siempre que cae me busca con la mirada, intimidada por la otras personas que están alrededor.
A mi lado tenía un padre de otro niño, me agarró del brazo y me dijo que no hiciera drama y animó a vera diciéndole que no pasaba nada. La mirada de vera hacía mí fue aún más intensa. Me acerqué a ella, le pregunté si estaba bien (de fondo la voz del padre respondiendo que claro que estaba bien que era muy valiente), volví a hacerle la pregunta a vera, poco a poco su mirada se fue animando y me contestó que sí, pero que se había asustado con la caída, miramos la pierna y estaba bien y después de un beso, siguió corriendo y jugando.

No quiero decir que método es mejor, pero me veo cayéndome por la calle y que alguién me diga que no pasa nada que soy valiente y me haga levantar y, sinceramente, le envió a la mi…

Desde hace mucho que cuando uno de mis hijos se caen, se dan un golpe o se asustan, simplemente, les pregunto ¿estás bien?, si hace falta los abrazo, les curo, les beso y los calmo. Lo mismo que me gustaría que hicieran conmigo con 38 años que tengo. Simple, ¿no?

Y… ¿sabéis lo que más me gusta, lo que me hace más feliz? lo que dicen mis hijos cuando alguien cerca se hace daño… ¿lo imagináis?

¿está bien? lo que tendríamos que preguntar a los niños cuando se caen...

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